¿Tenemos miedo escénico los abogados?

La semana pasada estaba invitada a un evento al que no pude finalmente asistir. La organizadora, Mariana Ferrari, una empresaria de enorme empuje y buscadora constante de lo último, me sorprendió remitiéndome este correo electrónico a mi Outlook. Me encantó. Fue como tenerla a mi lado. El mensaje caló en mí: -Mariana sabe innovar. Mariana quiere realmente trabajar para PromoMadrid y esto sí es realmente marketing one-to-one, lo ha hecho sólo para mí- pensé.

Según los neurolinguistas, los tipos de inteligencia de los seres humanos se clasifican en tres categorías en función del sentido (vista, oído, tacto, olfato y gusto) que en ellos domine: 1) Los visuales son los que necesitan ver y ser mirados. 2) los auditivos, son los necesitan saber que el otro está entendiendo o que al menos les está escuchando y 3) Los kinestésicos, para quienes lo importante es el contacto físico. Se calcula que aproximadamente el 75% de las personas se encuadraría en el primer grupo, es decir aquellos, para que la vista es el sentido más desarrollado y que un 20% estaría encuadrado en el segundo grupo.

¿Alguna vez te has planteado qué tipo de mensaje es el que más te cala, el que mejor te llega? ¿Te impacta más lo que te dicen, lo que ves, lo que experimentas? No todos somos iguales y sin embargo, a la hora de comunicar sobre nuestras empresas -a pesar de lo fácil y económico que puede resultar hoy comunicar usando otros medios- aún usamos los textos como principal medio de comunicación. Y sin embargo, sabemos que cada vez leemos menos y que encima nos concentramos mal. La historia de  Youtube es un claro ejemplo de lo que digo. No descubro nada al afirmar que son hoy muchos más los prefieren ver y escuchar, a leer.

Entre las habilidades que se presuponen a un buen abogado, está la capacidad de comunicar. Un buen procesalista no podrá vivir sin una buena oratoria. Así que sería de esperar que nuestro sector se hubiera incorporado con alegría a esa moda que inunda cada vez el ciberespacio de comunicar a través de la voz y la imagen en lugar de a través de textos planos y alguna foto (preferiblemente de objetos inanimados como el edificio del despacho, algún espacio de reuniones y como mucho, de algunos de los socios del despacho).

La verdad, es que si miras los portales de la mayoría de las firmas, las fotos escasean (o transmiten más bien poco sobre los despachos, que son sobre todo una suma de personas y de sus conocimientos y en menor medida un buen edificio o sala de reuniones) y los vídeos brillan por su ausencia. Sólo en el portal del despacho Ecija he encontrado un vídeo corporativo explicando la actividad de la firma. Enhorabuena Hugo y Álvaro por vuestro afán de innovar.

Cierro este post preguntándome cómo puede ser que con la cantidad de conferencias, seminarios, encuentros, cursos en los que participan los profesionales del sector, con las buenas dotes de oratoria que tienen muchos de mis amigos y conocidos abogados y su aún mejor presencia, no dispongan los despachos de algunos materiales que incorporar a sus webs? ¿Tendremos los abogados cierto miedo escénico o simplemente es que a ninguno se nos ha ocurrido que a lo mejor “hablando y escuchando nos entiende mejor la gente”?