¿Qué utilidades tienen los Smart Contract para la PYME?

¿Qué utilidades tienen los Smart Contract para la pequeña y mediana empresa?

Artículo originalmente publicado en Expansión Jurídico.

Los smart contract constituyen uno de los avances tecnológicos más de moda en nuestros días. Sin embargo, muy pocos sabrían definir qué son y aún menos cómo sacarles partido. A continuación en encontrarás todas las utilidades del smart contract para la pyme.

El término, que en inglés significa “contrato inteligente”, hace referencia a un programa informático que, apoyándose en la tecnología blockchain, permite ejecutar un acuerdo entre dos partes.

El ámbito de este acuerdo es prácticamente infinito. Abarca todo tipo de bienes y servicios, tanto físicos como no físicos, con la consiguiente transferencia de dinero. Por tanto, sus aplicaciones para el mundo empresarial son innumerables. “Los smart contract amplían la capacidad de hacer operaciones entre empresas sin necesidad de conocerse, ni de que haya un mercado organizado”, explica José Ramón Morales, socio de Garrigues.

Ventajas: Una de las principales ventajas es que son autoejecutables. Por tanto, no necesitan intemediarios, lo que puede reducir e incluso eliminar los costes de transacción. La orden de pago se puede ejecutar de forma automática, una vez se ha producido un determinado condicionante, como el recibo de una mercancía. De este modo, se evita tener que dar la orden al banco.

Otra de las cualidades de estos contratos es la seguridad. “La tecnología blockchain permite que los smart contract sean inviolables e imposibles de hackear”, afirma Pilar Troncoso, directora de relaciones institucionales de NodalBlock. La empresa madrileña presta diversos servicios basados en la tecnología blockchain: identidad digital, firma de documentos, firma de contratos y comunicaciones encriptadas.

Restricciones: Hoy por hoy los smart contract se enfrentan a varias limitaciones tecnológicas y jurídicas. Por tanto, sólo una pequeña parte de los contratos se puede valer de esta tecnología. Como explica María Jesús González-Espejo, socia directora de Emprendelaw y fundadora del Instituto de Innovación Legal, es imprescindible que todos los activos relacionados con la transacción, así como las partes implicadas, sean una realidad digital. Por ejemplo, la transmisión de un inmueble sólo sería posible si constase en un registro virtual, el pago se realizase con criptomonedas y las partes tuvieran una identidad digital. Además, “el cumplimiento de las condiciones no puede dejar un solo resquicio a la interpretación”, aclara.

Aplicaciones: El uso de los smart contract para la pyme todavía es muy incipiente en nuestro país, aunque como explica Morales, “algunas start up prestan sus servicios apoyándose en esta tecnología y los clientes ni siquiera llegan a saberlo”.

Una de las aplicaciones de las que puede beneficiarse la pyme es el cumplimiento de la ley de protección de datos. Por ejemplo, Finboot está a punto de lanzar un software llamado Salma que, basándose en la tecnología blockchain, permite que la empresa se adapte a la normativa en materia de consentimiento de usuario, derecho al olvido, intención y limitación de uso de los datos, y rectificación y precisión de los mismos.

Los smart contract también tienen un campo abonado en el comercio internacional. Así, empresas como Chain Go facilitan la contratación en el ámbito del transporte marítimo, desde la identidad de los buques contenedores hasta los trámites de aduanas.

Alternativas: Más allá de los smart contract (es decir, sin llegar a recurrir a la tecnología blockchain) existen varias herramientas que permiten automatizar los contratos, vinculando ciertos campos a una base de datos. “Estas herramientas ofrecen muchas ventajas a las pymes que tienen que gestionar un gran volumen de contratos, con proveedores o clientes diversos y sobre todo si estos están ubicados en múltiples sitios y a distancia”, señala González-Espejo. Además, vincular un contrato a una base de datos permite sacarle un rendimiento extra gracias al big data.

La automatización también facilita la gestión posterior del contrato. Así, para actualizar una cláusula presente en 1.000 contratos podría bastar con modificar un solo link.

Antes de implantar una solución de estas caracteríticas es recomendable comparar la oferta actual y, si es posible, solicitar una demo. Otra opción es acudir a un experto en digitalización que nos ayude a seleccionar la herramienta más adecuada.

‘Blockchain’ y protección de datos

Prodat se dedica a ayudar a otras compañías a adaptarse a los requerimientos en materia de privacidad y protección de datos, tanto desde el punto de vista jurídico como tecnológico. Esta pyme, que cuenta con más de 20 años de experiencia, ha encontrado en la tecnología smart contract un perfecto aliado para adaptarse a la nueva legislación europea en esta materia. “El principio de ‘Accountabillity’ del nuevo Reglamento General Europeo de Protección de Protección de Datos establece la obligación de que la propia empresa acredite este cumplimiento normativo de forma expresa. Pensamos que esta tecnología puede ser una innovación para atender esta necesidad presente y futura de nuestros clientes”, explica Javier Martínez, presidente de Prodat.

Como explica Martínez, Prodat está utilizando la tecnología en forma de programas para canalizar los flujos de información hacia los nodos. “Los programas inteligentes nos permiten registrar la información en los nodos de ‘blockchain’ y validarla cuando es necesario para emitir certificados de cara a terceros”, señala.

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