Comments are off

Slogans con sentido

La idea de hablar de este tema me surgió durante la última campaña electoral. Superada ya la resaca de las pasadas elecciones me atrevo a comentar (sin ánimo de entrar en un debate de contenido político y sólo con intención de utilizar estos ejemplos para ilustrar el tema que nos ocupa), la impresión que me causaron dos de los slogans elegidos respectivamente por un candidato a gobernar la Comunidad de Madrid y otro a la alcaldía de Barcelona.

El primero decía así: “El candidato de la gente común”. El segundo: “El candidato de las personas”. La lectura rápida del primer slogan evocó inmediatamente en mi cabeza significados como –los que la RAE recoge para el vocablo “común”- , esto es, ordinario, vulgar, bajo, de inferior clase y despreciable. Es decir, nada amable que me hiciera querer pertenecer al grupo de personas seguidoras de dicho candidato. Así que sin ni siquiera mirar su foto, ni saber a qué partido pertenecía y sólo tras leer en unos segundos esta la frase expuesta en un cartel desde mi coche, negué inmediatamente mi voto a este político, porque yo -como creo que casi nadie hoy en día- no quiero ser incluida en el grupo de “gente común”.

El segundo slogan me hizo de alguna forma desconfiar de la propuesta del candidato, al identificarse éste como el de “las personas”. ¿Será que se presentan a estas elecciones candidatos de animales domésticos o de otras categorías de seres? o aún peor ¿será que no todos los que tenemos derecho a voto somos personas? el slogan, aparentemente insulso, me resultó incluso en cierta forma amenazante. Si me consideraba persona, no tenía más remedio que votar a este señor.

Todo esto me sugirieron estos dos slogans en sólo unos segundos. La realidad es que en la mayoría de las ocasiones, sólo tenemos unos segundos para captar la atención de la gente. Por eso es tan importante escoger un buen slogan, que no contenga términos con significados que puedan llevar a equívocos; que pueda dar lugar a interpretaciones desfavorables; que no resulte hiriente, ni agresivo; que sea sugerente, positivo, inclusivo, sintético y estético; que sea breve y honesto y un reflejo fiel de la oferta de valor que el despacho quiera y pueda hacer a sus clientes.

You may also like
Los abogados internos de empresa deben fortalecer su marca personal
Gadgets y Elementos para el trabajo
¿Cómo debe construir un jurista su marca personal?
5 datos que los despachos deben tener en cuenta sobre el comportamiento de los internautas
¿Hacemos cada vez más comprensible el lenguaje jurídico?