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Propuestas al nuevo Decano del Colegio de Abogados de Madrid para sus 90 primeros días de mandato

Ésta es posiblemente una de las campañas más disputadas de la historia del Colegio de Abogados de Madrid. Se han presentado muchísimas candidaturas, se han realizado debates en medios de comunicación, en directo y por escrito, así como en actos públicos. Las candidaturas han presentado completos programas en formatos documentales, en sus páginas Web y a través de las redes sociales. Si en la pasada campaña sólo uno de los candidatos se promocionó de forma exitosa en las redes, en ésta todos han estado presentes y activos. Twitter y Linkedin han sido testigos de la frenética actividad que se ha desarrollado e incluso, de alguna tensa discusión. Algunos hasta han difundido vídeos, de una calidad que han dejado clara la alta capacidad histriónica de algunos de los futuros Decanos. En suma, una reñida carrera hacia el decanato que desgraciadamente sólo permite que una de ellas resulte ganadora. Esta misma semana sabremos a quién le toca ejercer durante cuatro años este rol.

Dicen que los primeros 90 días en un nuevo puesto determinan el éxito o el fracaso del resto de un mandato. Las candidaturas que se han presentado (14 en total), proponen programas que, cuando se analizan en detalle, en muchos casos coinciden en los proyectos que ambicionan poner en marcha y en sus objetivos básicos. Basándome en esas coincidencias (y es que está claro que “cuando el río suena agua lleva” o lo que es lo mismo, si muchos piensan que algo hace falta que ocurra, seguramente es porque es importante y necesario), he preparado este listado con las tareas que creo, deberían estar de una u otra forma en los primeros 90 días de la agenda del nuevo Decano (o Decana):

1. PROMOCIÓN DE LA IMAGEN DE LA PROFESIÓN: Uno de los asuntos que parecen destacar todos, es lo dañada que está la imagen de la profesión. Por ello y dados los tiempos que corren, encargar una buena campaña de imagen que devuelva a la profesión de abogado el prestigio que merece y que además genere nuevas oportunidades de negocio para el sector -por ejemplo invitando, al estilo de cómo hacen los dentistas, a “prevenir en lugar de curar” o posicionando a los abogados como los “mediadores” mejor preparados para ejercer esa labor (de gran futuro, a la vista de lo caro que se ha puesto acudir a un tribunal)-, podría ser una de las primeras actividades a poner en marcha.

2. ORGANIZACIÓN INTERNA DEL COLEGIO Y PERSONAL DEL MISMO: Lograr que el Colegio se convierta en la “casa del abogado” y que sus profesionales demuestren su vocación de servir cada día a los colegiados en lo que éstos realmente necesitan que les ofrezca el Colegio. Actividades tan sencillas y tan poco originales como la organización de actividades de networking o disponer en el Colegio de espacios para reunirte y hablar con alguien o revisar la “cartera de servicios” que el Colegio ofrece, para que ésta conforme un porfolio de aquéllos en los el Colegio mejor que nadie esté en condiciones de ofrecer y que además, pueda hacerlo de la forma más eficiente posible (importante hoy en día que tan faltos estamos de recursos financieros). Mis clientes abogados me cuentan por ejemplo que les cuesta cobrar. También que les gustaría mucho que el colegio dispusiera de un área de “inteligencia de negocio” o “gestión del conocimiento” que les ayudara a localizar ciertas informaciones. Asimismo, en las áreas de deontología y honorarios, parece haber un alto grado de insatisfacción entre los colegiados. En todo caso, pienso que lo mejor sería hacer un ejercicio de valentía y conocer, por medio de una encuesta de satisfacción, la percepción que se tiene de los servicios actualmente prestados, dejando además la posibilidad a los profesionales de aportar ideas sobre nuevos servicios.

3. SERVICIO DE EMPLEO: Revisar y reforzar el área de Empleo, porque son muchos los colegiados sin trabajo, sobre todo jóvenes, pero también son bastantes las ofertas que hay, y el Colegio puede jugar un rol clave para lograr que oferta y demanda se encuentren. Y si aquí no hay bastante trabajo, que este servicio busque oportunidades laborales fuera y apoye al Colegiado valiente que desee salir al exterior, asesorándole y ofreciéndole formación en las habilidades y conocimientos que exijan los países donde se les requieran, que pienso no serán otras que las que necesita tener el abogado del siglo XXI. Y de esta formación, en habilidades y en conocimientos de dirección y gestión de despachos y en el derecho de otras jurisdicciones, reforzaría además la oferta formativa del Colegio, que es muy completa en lo que se refiere al Derecho patrio, pero algo menos en las materias señaladas.

4. RELACIONES INSTITUCIONALES Y LOBBY: También pienso que tendría que dedicar muchas horas y mucho esfuerzo el nuevo Decano para que se perciba que el Colegio es escuchado y que está en los foros en los que tiene que estar. El turno de oficio quiere soluciones a su grave situación (se les debe mucho dinero), el servicio de orientación jurídica es necesario (y lo va a seguir siendo al menos en los próximos años a la vista de la pésima perspectiva económica de nuestro país), las tasas un problema, que traerá cola y todo esto hay que lucharlo ahora. Además, si algún letrado viera vulnerados sus derechos en esos 90 días, el nuevo Decano tendrá que hablar alto y fuerte en defensa de los mismos (lo ocurrido en el caso Garzón no puede volver a repetirse).

5. COMUNICACIÓN INTERNA Y EXTERNA: Los periodistas quieren más información sobre el Colegio. Atender sus demandas correctamente, repercutirá también en la imagen de la profesión. Además, los colegiados quieren conocer los proyectos en los que se embarca su institución y aquellos en los que se va embarcar. Las redes sociales permiten difundir la información de forma inmediata y recabar la opinión de otros de manera sencilla. El nuevo Decano tendrá que abrazar esas redes y abrir todos los canales de comunicación que ya hay disponibles.

6. TECNOLOGÍA: En la agenda habrá que dejar un hueco también a la búsqueda de soluciones tecnológicas cuya implantación no debe retrasarse más, como la implantación del sistema para el voto electrónico. Sería un bonito gesto que éste fuera uno de los primeros proyectos, abanderados por el nuevo Decano, que aprobara la Junta. Simbolizaría un cambio de era y el abrazo a la modernidad.

7. SEGURO MÉDICO: Este tema como mínimo merecerá un análisis detallado y una explicación clara al colegiado sobre lo que se pierde y se gana con el nuevo sistema. Así se acallarán las dudas que han surgido, con o sin fundamento sobre el mismo.

8. NO EJERCIENTES: Conforma este colectivo según datos del CGAE casi un 40% del total colegiado y, son muchos los que sólo se acuerdan del Colegio si echan una ojeada al extracto bancario y ven la cuota que les toca abonar periódicamente. Dedicarle una pensada a las necesidades de este numeroso colectivo, parece pues importante. La bolsa de empleo y las actividades formativas deberían poner el foco en ellos.

9. INTERNACIONALIZACIÓN: El Decano tendría que tener listas sus maletas y elegir algunos destinos clave para abrir del todo el Colegio al exterior. La internacionalización está en la agenda de muchos despachos. Los clientes se presentan cada vez más a menudo con temas que tienen algún componente extraterritorial. No es fácil establecer redes y conseguir recursos en el exterior. El Colegio podría ayudar mucho en este campo.

10. MADRID NO ES SÓLO EL CENTRO: Madrid tiene 179 municipios y salvo en el caso de los abogados de Alcalá de Henares que tienen su propio colegio, todos los demás dependen de Madrid. En Marbella, a tan sólo 45 Km. de Málaga, el Colegio de esta última ciudad tiene tres vocales. Algunos municipios madrileños, como Alcobendas, Alcorcón, Getafe o Leganés tienen más 100.000 habitantes y seguro que muchos abogados ejercen en ellos, quizás sea el momento de descentralizar un poco el Colegio y mirar hacia fuera.

Y hasta aquí llega mi propuesta de tareas, pero si consideras que me he olvidado de anotar algo importante, por favor inserta tu comentario aquí abajo. Seguro que entre todos podemos ayudar a nuestro próximo Decano. E incluso, a alguno de los otros nueve decanos, que también en diciembre serán elegidos para liderar otros tantos Colegios de Abogados de nuestro país, cuyos retos serán probablemente similares a los que tenemos en Madrid. En este momento que tan necesitados estamos de buenos líderes y a la vista del crucial rol social que corresponde a nuestro colectivo, seguro que logramos dotarnos de los mejores y que sus primeros 90 días serán todo un éxito. ¡Mucha suerte Decano o…. Decana!

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