Los tres pilares claves para un proyecto de éxito

En la Edad Media los alquimistas dedicaron enormes esfuerzos a la búsqueda de la piedra filosofal. En nuestras carreras de vez en cuando nos tropezamos con piedras que nos ayudan enormemente en nuestro trabajo. Hace ahora más de un año, en una clase impartida por el profesor Pin del IESE  a los alumnos que becados por la Fundación Rafael del Pino realizábamos el programa de liderazgo en gestión pública, tuve la suerte de tropezar con un gran pedrusco. Se trata de una de esas perlas de conocimiento que he usado una y otra vez en estos meses y que quiero compartir con vosotros.

 El profesor nos explicó que antes de poner en marcha cualquier proyecto (por ejemplo, la implantación de un sistema de gestión del conocimiento, la de un procedimiento para seleccionar a los profesionales o la de desarrollar un proyecto web), es importante evaluar si los tres pilares sobre los que debe sustentarse son sólidos. Esos tres pilares son: los recursos, las capacidades y los apoyos

Los recursos son los tradicionales, es decir, el capital humano, los financieros y los tecnológicos. Las capacidades, las propias y las del equipo y la empresa. Los apoyos, los necesarios para que el proyecto salga adelante.  

Muchas veces la ilusión nos impide ser objetivos. Queremos sacar algo adelante y por ello, nos ponemos manos a la obra sin hacer esta reflexión básica: ¿tengo los recursos, apoyos y capacidades necesarias para tener exito? Y ahí va la perla: los proyectos que deberíamos emprender son aquellos que podemos ubicar en el punto de intersección que crean las tres circunferencias que he dibujado más arriba, es decir aquellos en los que los tres pilares son sólidos.

En los casos en que observemos que tambalea cualquiera de los pilares, aunque sólo lo haga ligeramente, lo primero que debemos hacer es trabajar para lograr fortalecerlo.  Podría argumentarse que es mejor lanzarse a la piscina y que una vez en ella, se van encontrando soluciones para fortalecer los pilares y también, que si siempre esperáramos a contar con tres sólidos pilares, poca innovación habría. Estoy de acuerdo, pero también creo y además, así lo he experimentado, que comenzar un proyecto teniendo claro nuestro punto de partida en estos tres aspectos, ayuda a entender mejor las razones por las que a veces no se avanza y en suma, a tener más visos de éxito.