El entorno de trabajo y su influencia

El pasado jueves hablamos en FIDE sobre la importancia que tiene en nosotros el entorno de trabajo. Elvira Muñoz de DEGW nos explicó con gran claridad cómo su empresa desarrolla los proyectos que les encargan empresas de todos los sectores (y más de un despacho de abogados, como por ejemplo, Garrigues). Podéis ver los resultados de algunos de sus proyectos en este link. En los proyectos se busca lograr tres objetivos principales:  

 1) Mejorar la productividad (a través de que los profesionales se sientan mejor trabajando);

 2) Reducir los costes (a través por ejemplo de aprovechar mejor los metros cuadrados) y3) Lograr que la oficinas sean acordes con la imagen que el despacho desea transmitir y con los valores de la firma.

Elvira nos habló de la importancia de perder el miedo, de analizar bien las necesidades de la organización, de planificar bien las cosas, de apoyarse en profesionales expertos en la mejora de los entornos de trabajo. Preocupaba a alguno a alguno de los presentes, la transparencia y los espacios abiertos que suelen elegir los decoradores y arquitectos actualmente y su compatibilidad con el ejercicio de la profesión de abogado donde respetar el secreto de los asuntos y lograr concentrarse bien, es algo tan importante. Nos dijo que no hay dos proyectos iguales, porque la clave es estructurar y decorar las oficinas en función de los valores de la empresa y también nos dijo que la transparencia y la sensación de diafanidad de los espacios, puede aplicarse de forma compatible con estos valores.  

Los despachos suelen  poner en su agenda proyectos relativos a sus espacios de trabajo cuando están demasiado apretados o cuando va a finalizar el contrato de alquiler. Además, los abogados no estamos muy acostumbrados a contratar los servicios de otros profesionales, de otros asesores y pienso a más de uno pueden calificarnos sin mentir mucho de “hombres o mujeres orquesta” (porque estamos seguros de reunir entre otras capacidades las de elegir sillas, mesas, la mejor iluminación y el mejor sistema para garantizar las comunicaciones). Sin embargo,  mi impresión, tras oír a Elvira, es que si puede uno permitírse contratar a un profesional experto en este tema de gestión de los espacios, los resultados que se obtienen son bastante impresionantes.

Otra conclusión a la que llegué durante el encuentro fue la de que si finalmente se decide invertir en el “espacio físico”, con la cantidad de horas que pasamos también en el “espacio virtual” (frente a nuestros ordenadores, buscando, organizando, enviando información, etc.), es también importante prestar atención a éste. Es obvio que resultaría contraproducente trabajar en unas preciosas oficinas, pero teniéndose que apoyar en una tecnología obsoleta o en unas comunicaciones deficientes. El despacho Cremades promovió hace un par de años un innovador y ambicioso proyecto al que se llamó oficina digital (ver página web) y en el que se integraban las necesidades y soluciones de ambos espacios. Según nos contó el representante de este despacho que estuvo a cargo del proyecto, Miguel Larios, las mejoras en productividad, satisfacción de los clientes y de los profesionales han sido espectaculares.