Carta a los reyes magos del abogado de empresa

Llegan las Navidades y se nos llena el buzón de esas estupendas revistas, cuyas páginas ilustran la enorme gama de juguetes y cachivaches que los niños pueden pedir a los Reyes Magos. Y como desde hace años ya no me toca hacer carta a los reyes, aprovecho el blog para escribir  yo una en nombre de los abogados de empresa. Y es que, desconozco el motivo, pero parece ser que los abogados de los despachos españoles, no consiguen estar tan cerca de sus clientes como debieran o al menos eso es lo que he escuchado en diversas charlas en las que abogados de empresa relatan sus experiencias. Hace un par de días por ejemplo asistí a la que organizaba en el IE, Iberian Lawyer. Allí tres abogados de empresa, dos del sector bancario y otro del de gran consumo, abiertamente escribieron una lista de los reyes magos. A ésta le he añadido otros cuantos regalos que, sé por experiencia propia -de cuatro años como abogado de empresa-, que harían de cualquier responsable de asesoría jurídica un niño mimado. Ahí va la lista por si algún despacho tiene ganas de hacer de rey mago de sus clientes este año que empieza:  Que las facturas que les remitan sus abogados no les sorprendan. Las asesorías jurídicas son un centro de coste y como tales necesitan tener claro el gasto que su área va a generar a la empresa. El presupuesto debe ser claro y respetado. Que las facturas les lleguen a tiempo. Sus presupuestos se realizan para determinados periodos y las facturas deben ser preferiblemente imputadas al periodo en el se había previsto el gasto. Que sea posible entender los conceptos que se facturan sin necesidad de un manual de instrucciones, ni de una “embarazosa” llamada de teléfono pidiendo aclaraciones por  ejemplo sobre determinados gastos sobre los que no se había hablado. Que la venta de los servicios, a través de presentaciones, almuerzos, desayunos, llamadas de teléfono, no les haga perder mucho tiempo. Cada vez son más los que prefieren un desayuno a un largo almuerzo, una presentación clara y concisa a un dossier completo y exhaustivo del despacho y toda su experiencia. Que de vez en cuando (por ejemplo al finalizar cada asunto y como mínimo una vez al año) les pregunten si están contentos con el servicio recibido del despacho y de los profesionales que han llevado directamente los asuntos. Que el despacho conozca su sector y mejor aún, la cultura, misión, visión de la empresa.

Otros regalos como recibir formación e información gratuita; poder acceder a la documentación de sus asuntos de forma on-line y otros caprichos, son también bienvenidos.

 Estas son algunas de las ideas que espero inspiren a las áreas de marketing y a los abogados que tienen trato directo con los clientes.  Dejo la lista abierta, para que si algún abogado de empresa ve que me he olvidado del regalo de sus sueños lo añada en un comentario. Seguro que algún despacho estará contento de no tener que estrujarse la cabeza buscando buenas ideas de regalos para sus clientes.  Felices compras. A ver si entre todos activamos el consumo, que buena falta nos hace.