El arte de acoger

En tiempos de movilidad laboral como los que estamos viviendo, el arte de acoger al recién llegado debería ser practicado con destreza por parte de las empresas. En su entretenido libro titulado Blink: The Power of Thinking Without thinking (más datos en: blink), Malcolm Gladwell explica la importancia que la inteligencia subsconciente tiene y como en unos pocos segundos somos capaces de definir, identificar, saber, todo o casi todo lo que necesitamos sobre algo nuevo, sobre lo que acabamos de conocer.

Algunos cuestionan lo que Gladwell dice, no estoy en ese grupo. La primera impresión es para mí importante y creo que lo es para la mayoría de nosotros. Entender que los primeros días de un nuevo profesional en nuestra organización son clave para su futuro puede parecer exagerado, pero quizás no lo sea tanto.  Y por otra parte, la realidad es que organizar un buen programa de acogida no es algo tan complejo. Se trata de ponerse en la piel del que llega y acompañarle durante uno o dos días, hasta que se sienta minimamente cómodo, hasta que sea capaz de llamar correctamente por su nombre a un par de personas, de ir al baño sin necesidad de solicitar indicaciones o se atreva a decirle a preguntarle a un compañero si tienen plan para comer. Todos olvidamos pronto lo mal que se pasa cuando llegas de nuevas a un sitio, no sabes cómo funciona la fotocopiadora, no tienes el listín de extensiones y por tanto no puedes llamar a quien necesitas, los sistemas informáticos te son ajenos…. Medidas tan sencillas como las siguientes pueden hacer mucho más fácil la vida del recién llegado y generar en él una primera mágnífica impresión de nuestra organización:  1. Nombrar un mentor temporal para el recién llegado. Esta persona estará disponible y le ayudará en lo que necesite. 2. Elaborar un manual de acogida que contenga: listín con datos de contacto de todos los empleados y de los proveedores; organigrama; carta de bienvenida de la dirección; diccionario del “argot” de la casa, si lo hubiera; manuales de uso de recursos como la biblioteca, los sistemas informáticos, etc.  Si el manual está personalizado, mejor que mejor. 3. Mantener una entrevista con el recién llegado a los pocos días de su entrada y valorar con él cómo ha sido su primera etapa con nosotros. Puede obtenerse información muy útil, porque la savia nueva suele llegar con fuerza y sobre todo capacitada para darnos una visión comparada de lo que somos. 4. Presentarle formalmente a todos y cada uno los miembros de la organización. Si hay que darse más de un paseo, porque hay gente que no está durante el primero, es aconsejable hacerlo.  En resumen, tareas todas facilmente realizables y que pueden ayudar a que nuestros profesionales se integren más rápido y mejor.

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