Gestión del conocimiento en despachos de abogados

Hoy tengo una buena noticia que compartir. La semana pasada tuvo lugar en FIDE la presentación de la obra de la que soy coautora y que lleva por título: Gestión del Conocimiento en despachos de abogados (ver más sobre el libro). A las cuatro autoras (Isabel Casas, Directora de Gestión del Conocimiento de Garrigues; Carmen González, Consultora de Servicios Legales; Marta Hernández, Directora de Gestión del Conocimiento de Cuatrecasas y a quien esto escribe nos rodearon esa tarde muchos compañeros, amigos y familiares. Presentó el acto la presidenta de FIDE, Cristina Jiménez Savurido (que desde su Fundación que ha puesto en marcha desde cero y es un ejemplo de buen hacer, fomenta el diálogo entre el mundo del Derecho y la Empresa); a continuación tomó la palabra José Ramón Martínez, Socio Director de Práctica Profesional de Garrigues quien mostró a través de sus palabras haberse leido el libro y haber reflexionado sobre él, así como el cariño y admiración profesional que siente por su compañera Isabel Casas. José Pedro Pérez-Llorca (fundador de Pérez-Llorca) nos habló después de la revolución francesa (y es que el acto se celebraba el 14 de julio), con la que relacionó a las autoras, que en su condición de féminas, son en su opinión, una muestra más de la principal revolución que se está produciendo en el mundo: la protagonizada por nuestra incorporación progresiva e irreversible al mercado de trabajo.

Finalmente, las cuatro autoras fuimos entrevistadas por Manuel Alber (coach y generoso amigo), que se lanzó al escenario con el desparpajo de quien se crece ante un auditorio y nos hizo una pregunta a cada una. Así los que asistieron supieron que este proyecto era fruto de 1) La visión de Amalia Iraburu de Aranzadi, que puso en marcha la colección “Gestión de despachos”; 2) Que Cristina Jiménez-Savurido organizara, cuando aún dirigía el Colegio Jurídico del IE, un curso sobre Gestión del Conocimiento en el que nos conocimos tres de nosotras; 3) El deseo de las cuatro de ordenar, validar y compartir nuestros conocimientos y experiencias en esta materia de la que aún no había ninguna monografía escrita en español. 4) Que hemos estado más de un año trabajando en él 5) Que ha sido una experiencia enriquecedora porque a las cuatro nos gusta escribir y porque nos interesa mucho el mundo de la gestión de las empresas de servicios jurídicos.

A la vuelta de verano las autoras queremos organizar algunos foros en instituciones educativas sobre el tema. Creemos que pocos sectores se pueden beneficiar de la gestión del conocimiento tanto como el legal. En los despachos o firmas de abogados, el conocimiento es el principal factor de producción y la esencia de los servicios que los abogados prestan a sus clientes se basa en su conocimiento y sus habilidades, saber y experiencia. Aunque con algunos años de retraso, los despachos de abogados empiezan a preocuparse por profesionalizar la gestión de su conocimiento, es decir por aplicar técnicas de gestión más o menos probadas y que se apoyen en algo más que el mero voluntarismo.

En la obra, que hemos escrito pensando no sólo en los despachos de tamaño grande y mediano, examinamos la gestión que del conocimiento hacen los despachos de abogados (que si bien comparte características con la gestión que se realiza en otras organizaciones de servicios profesionales, también tiene características propias) y proporcionamos herramientas prácticas que ayuden a poner en marcha un proyecto de estas características, bien aplicando alguna de las recetas que contiene, bien evitando alguno de los fallos más frecuentes que se cometen. 

El libro está estructurado en 8 capítulos y se inicia con un cuestionario de autoevaluación para que los despachos conozcan cuál es su punto de partida y cómo deben o pueden enfocar su estrategia. Tras un capítulo introductorio -en el que se aclaran conceptos básicos y se define el alcance de la obra- se analizan en los siguientes algunos aspectos relativos a  las personas que participan en un proyecto de gestión del conocimiento: los llamados generadores del conocimiento, los gestores y los usuarios.

También se dedica un capítulo al estudio o comentario de la tecnología existente y la utilidad, ventajas y desventajas de las distintas soluciones. Aunque tradicionalmente los despachos tienden a enfocar casi de forma exclusiva la gestión del conocimiento al de carácter jurídico, cada vez son más los que deciden gestionar también el conocimiento relativo a los clientes. Por ello hemos incluido también un capítulo a cómo gestionar eficientemente este tipo de conocimiento. 

Ojalá que este libro os resulte útil a algunos y os emplazamos a acompañarnos en los foros de debate que organizaremos en otoño.

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